EU ordena cierre al ganado mexicano

La relación comercial entre México y Estados Unidos enfrenta un nuevo desafío tras la orden del Departamento de Agricultura estadounidense (USDA) de suspender de manera inmediata las importaciones de ganado mexicano. La titular del USDA, Brooke Rollins, justificó la medida con base en un nuevo caso confirmado de gusano barrenador detectado en el municipio de Ixhuatlán de Madero, Veracruz, según datos validados por el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (SENASICA) de México.

La ubicación del brote —a 257 kilómetros al norte de la zona controlada y a casi 600 kilómetros de la frontera— ha encendido las alertas en Washington, lo que derivó en una decisión que pone en pausa los acuerdos bilaterales que apenas un día antes habían permitido reactivar el comercio ganadero entre ambas naciones.

El contexto político es sensible, pues el cierre anterior, ocurrido el 11 de mayo tras brotes en el norte de Oaxaca y Veracruz, había generado presiones por parte del sector productivo y cuestionamientos sobre la capacidad de respuesta sanitaria del gobierno mexicano.

A pesar de los esfuerzos conjuntos y la coordinación entre agencias de ambos países para erradicar la plaga mediante el uso de moscas estériles, la nueva detección reaviva tensiones diplomáticas y podría traducirse en mayores restricciones comerciales si no se logra contener la situación en los próximos días.

Analistas consideran que esta decisión podría escalar a un tema de agenda en futuras reuniones bilaterales, dado el impacto económico y político que implica para los sectores agropecuarios de ambas naciones.