Río Blanco, Ver., 11 de alcalde de 2025 (Reporte272 / Isaías Muñoz). — Tras más de dos meses de pausa, este lunes se reanudaron las labores de rehabilitación en la calle Poniente 1, lo que provocó inconformidad entre vecinos por el retraso y por la tala de varias especies, entre ellas durazno, frambueso, platanillo y magueyes. Solo un aguacate criollo, con más de 50 años, logró salvarse.
De acuerdo con residentes, el árbol fue sembrado por el bisabuelo de una de las vecinas y es la única sombra que queda en la zona. Pese a que existía un acuerdo previo con autoridades municipales para preservar la vegetación, la tala se llevó a cabo sin respetar dicho compromiso.
Madre e hija, dueñas del histórico aguacate, permanecieron desde la tarde en el lugar para impedir que fuera derribado. Finalmente, personal de la obra se comprometió a construir una jardinera para protegerlo una vez que se concluya el colado de la calle.
Aunque algunos colonos pedían retirarlo, se acordó podar sus ramas para evitar problemas con el tendido eléctrico. Las vecinas vigilarán este martes el cumplimiento del compromiso y asegurarán que el emblemático árbol continúe en pie.
