Inclusión pendiente: la comunidad sorda en las Altas Montañas enfrenta rezagos y retos

Ixhuatlancillo, Ver., 25 de septiembre de 2025 (Eliseo Morales).- En la región de las Altas Montañas de Veracruz, la comunidad sorda sigue enfrentando rezagos que limitan su desarrollo educativo, laboral y social. De acuerdo con la asociación civil Te Acompaño, presidida por Éder Alfonso Rocha, urge actualizar los datos poblacionales, pues la última estimación, realizada hace seis años, contabilizó alrededor de 320 personas con discapacidad auditiva desde Zongolica hasta Ixtaczoquitlán.

El panorama actual podría ser mayor, ya que muchos jóvenes de entonces hoy son adultos con familias, algunas también afectadas por la sordera. “Un censo actualizado permitiría dimensionar mejor la situación y diseñar políticas públicas reales de inclusión”, sostiene Rocha.

Uno de los principales retos es la falta de integración de la Lengua de Señas Mexicana en las aulas, lo que mantiene aislados a niños y jóvenes. A ello se suma la carencia de maestros capacitados y la tardanza de muchos padres para establecer comunicación con sus hijos sordos, lo que repercute en su formación.

La movilidad laboral también complica la estadística: gran parte de las personas sordas migran en busca de empleo, desempeñándose en actividades informales en ciudades como Orizaba, Ciudad de México, Cancún o Sonora.

Con 24 años de trabajo, Te Acompaño continúa visibilizando a esta población en 15 municipios del estado, organizando talleres, congresos y actividades artísticas como parte de la Semana Internacional de las Personas Sordas. Este año, junto al Museo de Arte del Estado de Veracruz, realizaron un taller de pintura creativa inspirado en Diego Rivera, con la participación de 27 niños y jóvenes sordos.

Rocha recuerda que en el mundo existen más de 300 lenguas de señas y en México al menos cuatro, entre ellas una originaria de Yucatán. Reconocer y difundir esa riqueza lingüística es un paso esencial para construir una sociedad más empática e incluyente.