JM10 se deslinda de la muerte del canguro Skippy

**Y culpa a medios de comunicación

Orizaba, Veracruz. (Reporte272).- El presidente Municipal de Orizaba, Juan Manuel Diez Francos durante una conferencia ofrecida a medios de comunicación practicamente se deslindó de la muerte del canguro Skippy presuntamente envenenado y culpó públicamente a dos medios de comunicación de estar implicados en la muerte del canguro Skippy.

Durante la conferencia de prensa, Diez Francos declaró que el envenenamiento del marsupial fue premeditado como parte de una bandera electoral atacando a su gobierno, insinuando que los responsables habrían avisado a reporteros para que cubrieran la nota antes que las propias autoridades.

“Por cuestiones de trabajo en su jaula en el parque Tlachichilco donde está el hipopotamo en la que según iban hacer arreglos se determinó trasladarlo al Coliseo La Concordia, lugar asignado para tener animales, el traslado se hizo el 15 de abril de este año y se encontraba en perfecto estado de salud.

El 25 de abril, el médico veterinario Sergio Paul Hernández, durante su recorrido de vigilancia, encontró al canguro tirado y agonizando por lo que procedió de inmediato, aplicar suero, antihistamínicos y anticoagulantes y a pesar de ello desafortunadamente el canguro “Skippy” falleció a las 8:46 horas”.

El alcalde aseguró que ya presentó una denuncia formal ante la Unidad Integral de Procuración de Justicia, la cual quedó registrada en la carpeta de investigación F318/2025, el mismo 25 de abril de 2025.

No obstante, sus declaraciones han generado más controversia que certeza, especialmente por la falta de evidencias que sustenten sus acusaciones.

Lo que llama la atención es que, según sus propias palabras, sólo el veterinario y el coordinador de la UMA estaban enterados del fallecimiento de Skippy.

Sin embargo, un reportero de N+ llegó al lugar antes que las autoridades competentes, un hecho que el alcalde no ha sabido explicar de forma convincente.

En lugar de enfocarse en reforzar los protocolos de seguridad o transparentar las condiciones en que vivía el animal, Diez Francos optó por una postura de confrontación, insinuando incluso que sus críticos estarían dispuestos a envenenar fauna con fines políticos.

Al ser cuestionado sobre medidas preventivas, su única respuesta fue que “no hay recursos para cámaras ni policías en cada jaula”, lo cual refleja una preocupante falta de compromiso con el bienestar animal.