Orizaba, Ver. En miras a un proceso electoral del próximo 1 de junio en el que además de renovar las 212 presidencias municipales se habrán de elegir a jueces y magistrados en todo el país, el llamado a la población es que traten de conocer sus funciones, alcances y responsabilidades de cada uno de los cargos y al mismo tiempo haya unas campañas de altura en donde se dejen a un lado las descalificaciones mutuas entre los que buscan representar a un municipio.
Al respecto el vocero de la Diócesis de Orizaba, Helkyn Enriquez Báez en primer lugar hizo un llamado a los ciudadanos para que tomen conciencia de lo que significa cada uno de los puestos que se van a elegir, los cargos.
“No es lo mismo la función, responsabilidad que aquellos que aspiran un cargo, no es lo mismo la función responsabilidad y alcances de un presidente municipal que aquellos que aspiran a un cargo en el Poder Judicial y ahí es donde radica el problema, muchos de nuestros habitantes no entienden cuáles son las funciones, cuáles son los alcances y las responsabilidades de estos cargos”.
Agregó si ya de por si, se sabe que con la media docena de candidatos que existen para las presidencias municipales por los distintos partidos políticos participantes cuesta trabajo conocer su trayectoria, lo es más para el Poder Judicial en el que menos se conoce su trayectoria.
“Con el poder judicial se complica mucho más pues algunos no se conocen, mucho menos se conoce la trayectoria creo que tenemos mucha tarea a los ciudadanos de conocer a los candidatos, conocer qué es lo que van a desarrollar y conociendo pues su experiencia, su plataforma política o la experiencia en el poder judicial se puede hacer dentro de lo posible la elección que convenga al bien común, a la justicia, al desarrollo de las comunidades”.
Por otro lado, el vocero diocesano explicó que tal como se hace en otras ocasiones esperarían de los candidatos campañas pro positivas, educadas, campañas donde se manifiesten lo mejor de nuestra cultura, de lo mejor de su propuesta política, sin caer en descalificaciones, en ofensas en prácticas o heces que muchas veces desdicen de la verdadera política.
