Orizaba, Veracruz, 30 de junio de 2025 (Staff Reporte272).- Un reportero fue víctima de amenazas, agresiones físicas e intento de robo mientras realizaba labores informativas en el panteón municipal Juan de la Luz Enríquez, en el municipio de Orizaba. Los hechos ocurrieron durante la cobertura del sepelio de un joven motociclista fallecido recientemente en un accidente vial.De acuerdo con el testimonio del comunicador, identificado como Luis “N”, un grupo de entre cuatro y seis personas —presuntamente integrantes del motoclub “Street Homicide”— lo interceptó violentamente, lo obligó a eliminar material gráfico y lo despojó de sus dispositivos electrónicos. El contenido había sido previamente difundido en los portales Black Plague News y El Buen Tono.“Me sujetaron, me golpearon en las costillas y me quitaron mis teléfonos. Me obligaron a llamar a la redacción para pedir que bajaran las publicaciones y tuve que grabar un video pidiendo disculpas, solo por hacer mi trabajo. Hoy temo por mi vida y por la integridad de mi familia”, relató el reportero.Tras la agresión, la víctima acudió a la Fiscalía Regional de Justicia del XV Distrito con sede en Orizaba, donde presentó una denuncia formal para que se investigue lo ocurrido y se proceda penalmente contra los responsables.La agresión ha generado indignación entre el gremio periodístico de la región, cuyos integrantes expresaron su solidaridad con el reportero agredido y exigieron a las autoridades estatales y federales garantizar el libre ejercicio de la labor informativa.“La cobertura de temas sensibles, como la nota roja o policial, se ha vuelto cada vez más peligrosa. Aun así, no podemos permitir que el miedo y la violencia callen el derecho de la sociedad a estar informada”, expresaron periodistas locales mediante un pronunciamiento conjunto.Asimismo, hicieron un llamado urgente a la Fiscalía General del Estado de Veracruz y a la Comisión Estatal para la Atención y Protección de los Periodistas (CEAPP) para que otorguen medidas cautelares, salvaguarden la integridad del comunicador y se envíe un mensaje claro de que las agresiones contra la prensa no quedarán impunes.
