Trabajadores de limpieza del IMSS Bienestar exigen salarios dignos y respeto a sus derechos laborales

Río Blanco, Veracruz. a 18 de junio de 2025.— Una nueva crisis laboral se vive en el Hospital IMSS Bienestar, antes conocido como Hospital Regional de Río Blanco, donde trabajadores del área de limpieza alzaron la voz ante la falta de pago de sus salarios, situación que se repite por segunda quincena consecutiva.

Los trabajadores, subcontratados por la empresa LEIH, denunciaron que la quincena pasada sólo recibieron una parte del sueldo y que en la más reciente apenas se les abonaron 500 pesos. Desde entonces, no han vuelto a recibir pago alguno, colocándolos en una situación de vulnerabilidad económica e incertidumbre total.

Su labor, aunque muchas veces invisibilizada, es fundamental para el funcionamiento de las unidades médicas. Estos empleados realizan tareas críticas como la limpieza de quirófanos, manejo de residuos peligrosos, esterilización de áreas sensibles y la sanitización constante de espacios hospitalarios. Sin ellos, el sistema de salud pública no puede operar con garantías de higiene ni seguridad.

Tan solo en la zona centro del estado, alrededor de 200 personas que trabajan en el Hospital de Río Blanco, el Hospital de Salud Mental, centros de salud y la Jurisdicción Sanitaria Número 7 se encuentran en la misma situación. A pesar de su trabajo esencial, siguen siendo tratados como trabajadores de segunda categoría.

No es la primera vez que enfrentan este tipo de atropellos. En agosto de 2024 ya habían realizado un paro de labores por la misma razón: la omisión sistemática en el cumplimiento de sus pagos. Ante esta nueva falta de respuesta, los empleados no descartan volver a suspender labores, exigiendo lo que les corresponde por ley: el pago íntegro y puntual de sus salarios.

Este conflicto laboral no sólo revela una crisis de gestión por parte de la empresa contratista, sino también una profunda indiferencia institucional ante el bienestar de quienes sostienen los servicios públicos desde la base. La exigencia es clara: salario digno, condiciones justas y respeto pleno a los derechos de quienes cuidan la salud de todos, empezando por la limpieza.